Un hermano juega a videojuegos y su hermana mira contenido en su teléfono en la misma habitación

Misma habitación. Mundos distintos.
Un poco más de espacio para compartir.

Empieza con una mirada rápida.
Y desaparecen veinte minutos.

Las redes sociales, los videojuegos y otros hábitos de pantalla pueden empezar con una mirada rápida o una sesión breve y durar más de lo previsto. Reduce.Care te ayuda a cambiar el patrón que quieres reducir, sin tratar todo el tiempo de pantalla como si fuera igual.

Conoce tu patrón real.

¿Con qué frecuencia empiezas una sesión y cuánto suele durar?

Encuentra el desencadenante.

Una notificación, el aburrimiento, un momento tranquilo o simplemente tomar el teléfono pueden bastar para iniciar otra sesión.

Observa cómo se acumulan los minutos.

Una sesión que iba a durar un minuto puede convertirse sin darte cuenta en diez, veinte o más.

12 sesiones hoy.
6 para junio.

Reduce.Care calcula el camino entre ambos puntos y te indica cuándo encaja la próxima oportunidad en el plan. Si el día cambia, registra lo que ocurrió y sigue adelante.

  1. Empieza donde estás.

    Indica cuántas sesiones sueles tener y cuánto suelen durar.

  2. Elige tu rumbo.

    Reduce el número de sesiones, su duración o ambas cosas.

  3. Sigue el SIGUIENTE PASO.

    Reduce.Care te indica cuándo encaja la próxima sesión en el plan y, si registras la duración, cuándo es hora de terminar.

Hay momentos que merecen
vivirse sin pantallas.

Adapta tu ritmo entre semana y en fin de semana a la vida real. La cena, el tiempo juntos o el final del día pueden quedar fuera del horario del plan.

¿Qué podrías hacer
con el tiempo que recuperas?

Indica con qué frecuencia lo usas ahora, cuánto suele durar una sesión y adónde quieres llegar.

Más tiempo para la vida real 60h / mes

Tu tiempo de pantalla.
Tu decisión.

Reduce.Care no decide cuánto tiempo de pantalla es adecuado para ti. Solo te ayuda a reducir el patrón que has elegido cambiar.

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