Un programador trabaja de noche con varias latas de bebidas energéticas sin marca visible cerca

Todo suma.

Reduce las bebidas energéticas poco a poco. Parte de tu patrón actual y avanza con un siguiente paso claro.

Observa el día,
no solo la lata.

Las bebidas energéticas pueden entrar en distintos momentos del día por distintos motivos. Empieza por observar cómo es realmente un día habitual y después decide qué quieres cambiar.

Conoce tu punto de partida real.

Cuenta las latas de un día habitual, incluidas las que apenas notas ya en tu rutina.

Reduce en pasos visibles.

Si la cafeína forma parte de tu rutina diaria, reducirla poco a poco puede facilitar el cambio frente a dejarla de golpe.

Observa cuándo tomas una.

La mañana, la tarde o el final del día pueden implicar hábitos distintos. El momento también forma parte del patrón.

3 latas hoy.
1 para junio.

Reduce.Care calcula el camino entre ambos puntos y te indica cuándo encaja la próxima oportunidad en el plan. Si el día cambia, registra lo que ocurrió y sigue adelante.

  1. Empieza con 3.

    Usa la cantidad que refleje un día habitual.

  2. Tu objetivo: 1.

    Elige tu objetivo y la fecha. Reduce.Care divide el camino en pasos más pequeños.

  3. Sigue el SIGUIENTE PASO.

    Consulta la próxima oportunidad prevista y luego registra lo que ocurrió realmente. Sin rachas que reiniciar.

El momento también importa.
Adapta el día a tu vida real.

Tu plan puede reflejar cuándo sueles tomar bebidas energéticas. Adapta el ritmo a tu día real en lugar de repartir todas las oportunidades por igual. Si te importa el sueño, reducir las oportunidades al final del día puede formar parte del plan.

Menos latas también pueden
dejarte algo más.

Indica tu cantidad actual, tu objetivo y la fecha. Añade un precio solo si quieres ver el efecto adicional: menos latas compradas y más dinero sin gastar.

Latas evitadas
Ahorro potencial

El contenido de cafeína de las bebidas energéticas varía mucho. La cantidad indicada por Reduce.Care forma parte de tu plan de reducción; no es una cantidad recomendada ni médicamente segura.

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