Un hombre toma café por la mañana en una cocina con varias tazas sobre la encimera

Menos café. Poco a poco.

Empieza donde estás. Elige adónde quieres llegar. Reduce.Care te indica el SIGUIENTE PASO.

Que la próxima taza sea
una decisión consciente.

El café se vuelve parte del día antes de que notes cuántas tazas se han acumulado. Si quieres beber menos, no hace falta cambiarlo todo de la noche a la mañana.

Conoce tu punto de partida real.

Observa cuánto café bebes realmente en un día habitual antes de decidir qué cambiar.

Reduce poco a poco.

Si consumes cafeína con regularidad, reducirla de forma gradual puede ayudar a aliviar los síntomas de abstinencia en comparación con dejarla de golpe.

Elige una alternativa más fácil.

Un café más pequeño, descafeinado o una opción con menos cafeína puede mantener el ritual y ayudarte a reducir el consumo.

5 cafés hoy.
2 para junio.

Reduce.Care calcula el camino entre ambos puntos y te indica cuándo encaja la próxima oportunidad en el plan. Si el día cambia, registra lo que ocurrió y sigue adelante.

  1. Empieza con 5.

    Usa la cantidad que refleje un día habitual.

  2. Tu objetivo: 2.

    Elige tu objetivo y la fecha. Reduce.Care divide el camino en pasos más pequeños.

  3. Sigue el SIGUIENTE PASO.

    Consulta la próxima oportunidad prevista y luego registra lo que ocurrió realmente. Sin rachas que reiniciar.

Tu día no es uniforme.
Tu plan tampoco tiene por qué serlo.

Define cuándo empieza y termina tu día y adapta el ritmo a tu vida. Más por la mañana, menos después o lo que encaje con tu rutina.

Menos café también puede convertirse en ahorro, casi sin darte cuenta.

Indica tu cantidad actual, tu objetivo y la fecha. Añade un precio solo si quieres ver el efecto adicional: menos cafés comprados y más dinero sin gastar.

Tazas evitadas
Ahorro potencial

La cafeína afecta de forma distinta a cada persona. La cantidad indicada forma parte de tu plan; no es una dosis recomendada ni médicamente segura.

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