Conoce tu punto de partida real.
Cuenta un día habitual, incluidos los cigarrillos que ya casi no sientes como una decisión.

Observa el hábito con claridad. Reduce el consumo gradualmente, sin suponer que alguna cantidad es segura.
Fumar puede quedar ligado a momentos específicos del día hasta que el siguiente cigarrillo parezca casi automático. Empieza por observar cómo es realmente un día habitual y luego decide qué quieres cambiar.
Cuenta un día habitual, incluidos los cigarrillos que ya casi no sientes como una decisión.
Un plan de reducción gradual puede ser una forma de avanzar hacia fumar menos o, con el tiempo, llegar a cero.
Las pausas para el café, conducir, los momentos después de comer, el trabajo o las noches pueden formar parte del patrón. El momento también importa.
Reduce.Care calcula el camino entre ambos puntos y te indica cuándo encaja la siguiente oportunidad en el plan. Si la vida cambia tu día, registra lo que pasó y sigue adelante.
Usa la cantidad que refleje un día habitual.
Elige tu meta y la fecha. Reduce.Care convierte ese rumbo en pasos más pequeños.
Consulta la próxima oportunidad programada y luego registra lo que realmente pasó. No hay una racha que reiniciar.
Los cigarrillos no siempre se distribuyen de manera uniforme durante el día. Adapta el ritmo a los momentos en que sueles fumar, en lugar de suponer que todas las horas son iguales.
Define tu cantidad actual, tu meta y la fecha. Agrega un precio solo si quieres ver el efecto secundario: menos cigarrillos comprados y dinero que no gastaste.
Calculadora de ahorroNo existe un nivel seguro de consumo de cigarrillos. Reduce.Care puede ayudarte a seguir un plan de reducción gradual, pero fumar menos cigarrillos no hace que fumar sea seguro.