Conoce tu punto de partida real.
Cuenta un día habitual, incluidas las latas que ya casi ni percibes como parte de la rutina.

Reduce el consumo de bebidas energéticas gradualmente. Empieza con tu patrón actual y sigue un siguiente paso claro.
Las bebidas energéticas pueden aparecer en distintos momentos del día por diferentes razones. Empieza por observar cómo es realmente un día habitual y luego decide qué quieres cambiar.
Cuenta un día habitual, incluidas las latas que ya casi ni percibes como parte de la rutina.
Si la cafeína forma parte de tu rutina diaria, reducirla gradualmente puede hacer que el cambio sea más fácil que dejarla de golpe.
La mañana, la tarde o las últimas horas del día pueden corresponder a hábitos distintos. El horario también forma parte del patrón.
Reduce.Care calcula el camino entre ambos puntos y te indica cuándo encaja la siguiente oportunidad en el plan. Si la vida cambia tu día, registra lo que pasó y sigue adelante.
Usa la cantidad que refleje un día habitual.
Elige tu meta y la fecha. Reduce.Care convierte ese rumbo en pasos más pequeños.
Consulta la próxima oportunidad programada y luego registra lo que realmente pasó. No hay una racha que reiniciar.
Tu plan puede reflejar cuándo sueles tomar bebidas energéticas. Adapta el ritmo a tu día real en lugar de espaciar todas las oportunidades por igual. Si el sueño te importa, reducir las oportunidades más tarde en el día puede formar parte del plan.
Define tu cantidad actual, tu meta y la fecha. Agrega un precio solo si quieres ver el efecto secundario: menos latas compradas y dinero que no gastaste.
Calculadora de ahorroEl contenido de cafeína varía mucho entre las bebidas energéticas. La cantidad que permite tu plan de Reduce.Care forma parte de tu plan de reducción, no es una cantidad recomendada o médicamente segura.
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